Los gastos inesperados no hacen distinción de ingreso cuando aparecen. Eso quiere decir que, incluso si tienes un buen presupuesto, aún puedes pasar por dificultad.
Las emergencias financieras siempre causan algún nivel de estrés. Esto se debe a que solemos controlar los gastos variables y los fijos, pero no los que se generan de manera imprevista.
Lógicamente, como no te los esperas, estos tipos de gastos desequilibran tu balanza económica. Por eso, tienes que aprender a hacerles frente con eficiencia, y los consejos que te daremos aquí te ayudarán a lograrlo.
Consejos para enfrentar exitosamente los gastos inesperados
El término “gastos inesperados” deja claro en qué situaciones acontecen: en las que no tenías planeado gastar dinero.
Sin embargo, en esos momentos, gastar dinero es inevitable, pues por lo general las emergencias financieras requieren de soluciones inmediatas.
Gastos inesperados por emergencias financieras pueden incluir reparaciones del coche tras un accidente, facturas médicas por enfermedades repentinas, reemplazo de electrodomésticos dañados, costos legales imprevistos o ayuda financiera a familiares en crisis.
Debido a que no los ves venir, los gastos imprevistos no se pueden evitar, así que lo mejor es que los enfrentes apropiadamente. ¡A continuación, te damos consejos para que lo hagas!

1. Creación de un fondo de emergencia
Aunque no queremos sonar fatalistas, es necesario que te digamos que los gastos imprevistos, sean médicos, para el hogar u otros, pueden llegar en cualquier momento. Por eso, no esperes que aparezcan para preocuparte por afrontarlos.
En lugar de esperar el problema, cuando planifiques tus ahorros, ten en cuenta las posibles emergencias financieras que se te pueden presentar. Con eso es posible que apartes algo de tu dinero ahorrado para un fondo de emergencia.
Es importante destacar que el fondo de ahorro no solo es útil cuando tengas que pagar por un hospital, una reparación u otra cosa. También puedes, por ejemplo, acceder en caso de que llegues a perder tu empleo y permanezcas un tiempo sin trabajar.
Con una buena planificación, serás capaz de decirte a ti mismo cuanto debes salvar para emergencias. Esto porque esta información depende de cuántos miembros tenga tu familia o cuáles son las emergencias que probablemente, conforme tu realidad, llegues a enfrentar.
Es importante destacar que la cantidad de dinero guardado no debe corresponder a todos tus ingresos, sino a una porción de ellos.
2. Reducir gastos puede ser de gran ayuda
En algunos casos de emergencia, hay la necesidad de hacer un gasto grande de dinero. Por ejemplo, si su coche se estropea, es posible que los costes de reparación sigan durante un periodo de tiempo debido a los altos costos de manutención.
En esta situación, lo mejor es que, mientras dure, reduzcas tus gastos para tratar mejor tu deuda.
Los cortes de costos se deben hacer en la máxima medida posible. Para esto, analiza los gastos que tienes que hacer y divídelos en los que son necesarios y los que no.
Intente, por ejemplo, gastar solo en cosas que son imprescindibles. Cenar fuera, ir al cine o a exposiciones pagadas son actividades que se pueden posponer por un momento, hasta que se establezca normalmente una vez más.
Actividades como esas deben ser evitadas para que así ahorres dinero que puedas utilizar para la emergencia financiera.
3. Identifiques posibles gastos
La perspicacia es de mucha ayuda para prever situaciones que pueden generar gastos que no esperas. Por ejemplo, si se han pronosticado fuertes lluvias, tal vez tu vivienda sufra algún daño, sea mínimo o grande. Con este pensamiento, podrás empezar a salvar dinero para este posible acontecimiento.
Cuando piensas en los problemas que es probable que afrontes y que requieran que gastes dinero, te adelantas a los acontecimientos. Esto te permite pensar con antelación cuánto dinero necesitarás para que lo apartes.
¿Qué situaciones suelen generar emergencias financieras?
Los gastos de que hablamos se caracterizan no solo por ser imprevistos, sino también esporádicos. Para que te sea más sencillo identificar cuáles tienes más probabilidades de afrontar y planees tu fondo de emergencia, a continuación, te describimos los gastos inesperados más comunes:
- Pagos a mecánicos y compra de repuestos para el auto;
- Atención médica y compra de medicamentos;
- Daños en la vivienda por diversos motivos;
- Reparación de algún electrodoméstico.
Además de estos ejemplos, existen muchas otras situaciones que pueden generar emergencias financieras. Un despido inesperado, gastos legales imprevistos o incluso la necesidad de ayudar a un familiar en apuros pueden afectar tu estabilidad económica.
Por ello, es fundamental contar con un fondo de emergencia que te permita afrontar estos imprevistos sin endeudarte ni comprometer tu bienestar financiero. Anticiparte a estos escenarios y adoptar hábitos de ahorro te ayudará a manejar mejor cualquier crisis sin que represente un golpe para tu economía.
Tomar medidas preventivas hoy hará que enfrentes el futuro con mayor seguridad y tranquilidad.
4. Selecciona un seguro apropiado para ti
Si tienes un seguro, investiga muy bien cuál es su cobertura, ya que existe la posibilidad de que solo cubra una simple avería en tu casa o hasta la pérdida de muebles. Tenga consciencia de sus posibles problemas también con el seguro.
En el caso de que sea un seguro de salud, haces bien en escoger uno que cubra:
- Problemas leves de salud;
- Largos períodos de enfermedad;
- Accidentes que impidan que trabajes.
Así, estarás más bien protegido en cualquier emergencia.
5. Prepara un presupuesto
En caso de que aún no cuentes con un presupuesto, una emergencia financiera te afecta mucho más, así que prepara uno lo antes posible. Para hacerlo, el primer paso a seguir es enlistar tus ingresos habituales y los gastos que tienes todos los meses.
Luego, enfócate en los gastos y divídelos en las categorías “gastos fijos” y “gastos variables”. Lo siguiente a hacer es ordenarlos por nivel de importancia y darles prioridad.
Cuando lo hagas, recuerda lo que te dijimos antes sobre identificar posibles emergencias financieras. Además, aparta una porción de tus ingresos para ahorrar y para tu fondo de emergencia.
6. Contar con un ingreso adicional
Aunque no es un consejo muy conocido sobre cómo hacer frente a los gastos, puedes ser una salida. En caso de que consideres que tu sueldo no te permita tener un ahorro y un fondo de emergencia separado, busca otra entrada de dinero.
Un ingreso adicional no tiene que tratarse obligatoriamente de un segundo trabajo. También es válido que vendas productos o trabajes como independiente en el área más apropiada para ti, desde diseño hasta redacción.

7. Solicitud de un crédito
Es una opción que te recomendamos si los gastos que estás afrontando no son tan altos ni durarán tanto tiempo. Para aplicar este consejo, solicita una nueva tarjeta de crédito o utiliza el límite de la que tienes, o solicita un préstamo.
Claro está, antes de apresurarte a seleccionar esta opción, evalúa las demás que están disponibles para que tomes una decisión apropiada y no te endeudes cada vez más.
¡Haz frente a los gastos imprevistos de manera exitosa!
Si nunca habías tomado precauciones para manejar gastos inesperados, es normal que al inicio te parezca complicado. Sin embargo, con una buena planificación y aplicando algunos consejos prácticos, lograrás mayor tranquilidad financiera.
Tener un fondo de emergencia es clave para afrontar imprevistos sin comprometer tu estabilidad económica. Además, contar con un presupuesto bien estructurado te permitirá realizar pagos inesperados sin afectar tus finanzas personales.
Lo importante es actuar con anticipación, reducir gastos innecesarios y buscar fuentes adicionales de ingreso si es necesario. Con estos hábitos, estarás mejor preparado para cualquier eventualidad.